Mindfulness en las terapias de tercera generación (1ª Parte)

 Terapias de la Tercera Generación. La evolución en la terapia conductual

“Los avances en el conocimiento científico no tienen que ver con la cantidad derespuestas disponibles sino con la formulación de un número muy limitado depreguntas adecuadas” (Bayés, 2011)

Es así pues como sucede también en la práctica clínica de la psicología, y es en respuesta a un número determinado de preguntas adecuadas sobrela naturaleza de la conducta humana en la que encontramos una evolución en el fundamento y aplicaciónde los tratamientos y técnicas en psicología, que se deriva por tanto en una evolución de las terapias psicológicas y en la forma en que nos acercamos a los trastornos psicológicos.

Es en respuesta esta evolución que,”una nueva generación de terapia de conducta está la vista”(Pérez, 2006). Esta nueva generación, es reconocida con elnombre de “tercera generación” o “tercera ola”, y es señalada como tal, en el artículo de 2004 de la revista Behaviour Therapy (Hayes, 2004), pero como en todo hecho humano, para entender su sentido y la importancia que esta nueva generación puede tener en la formade entender el tratamiento de las dificultades psicológicas de las personas, es necesariosituarla en perspectiva de las anteriores generaciones.

Así pues, la primera generación de terapia conductual, de acuerdo con Pérez (2006) está situada en la década de 1950, nace en parte como una rebelión ante la psicología clínica establecida, principalmente abanderada por el psicoanálisis. Rechaza, por tanto, la interpretación y análisis subjetivos de la conducta y pretende el establecimiento de una terapia psicológica sustentada en principios científicos, dentro del paradigma estímulo-respuesta (E-R), desestima pues, el papel de la cognición, emociones y sentimientos tienen en la (R) respuesta conductual de las personas ante determinadas circunstancias y experiencias vitales (E).

La segunda generación se sitúa por 1970, con la terapia cognitivo-conductual (TCC). Lapsicología cognitiva, se dedica a estudiar el guión entre estímulo y respuesta, lo queentendemos actualmente como el procesamiento de la información. Así pues, en la TCC, hay por tanto, un cambio significativo por el cual la cognición, es decir, las creencias, pensamientos y expectativas que tienen las personas sobre los acontecimientos y experiencias vitales pasan a ser las variables de interés, siendo estas las causas de los problemas emocionales y conductuales, y aún más, que cada trastorno tiene su déficit o disfunción cognitiva específica (Hayes, 2004; Pérez, 2006).

Se transforma así el pensamiento como objetivo principal de intervención enfatizando, la utilización de estrategias o técnicas de control que permitan la eliminación, supresión, evitación o sustitución, del pensamiento/s causante/s de la conducta (Moreno, 2012).

Así llegamos pues a la tercera generación en terapia conductual que se sitúa a partir de la década de 1990, aunque se da a conocer ampliamente como tal por Hayes en 2004, como hemos mencionado en la revista Behaviour Therapy.

Hayes (2004a), considera que esta tercera generación de terapias de conducta, son sensibles al contexto y a las funciones de los fenómenos psicológicos, y no sólo a la

forma. Estos tratamientos tienen como principio terapéutico el abandono de la lucha contra los síntomas y en su lugar la reorientación de la vida, buscando la construcción de repertorios amplios, flexibles y efectivos, en lugar de tender a la eliminación de los roble más claramente definidos, enfatizando cuestiones que son relevantes tanto para el clínico como para la persona.

Las TTG conectan con procesos relacionados directamente con la aceptación psicológica y los valores, tanto de la persona como del propio terapeuta. (Mañas, 2007).

En la actualidad las principales TTG son, la Terapia de Aceptación y Compromiso (Hayes, McCurry, Afar, & Wilson, 1991; Wilson & Luciano, 2002), la Psicoterapia Analítica Funcional (Kohlenberg & Tsai, 1991), la Terapia de Conducta Dialéctica (Linehan, 1993), la Terapia Conductual Integrada de Pareja (Jacobson & Christensen,1996), la Terapia de Activación Conductual (Jacobson, Martillo & Dimidjian, 2001), la

Terapia de Reducción del Estrés Basada en la Atención Plena (REBAP) (Kabat Zinn,1990), la Terapia Cognitiva con base en el estar atento (Mindfulness) (Segal, Williams, & Teasdale, 2002) y la Terapia basada en el estar atento (Mindfulness) para el trastorno de ansiedad generalizada (Evans et al., 2008) .”Estas terapias ocupan técnicas que no se enfocan tanto en los síntomas en el sujeto, si no en modificar su experiencia subjetiva y la conciencia de ella, de tal manera que los síntomas resultan excesivos u obsoletos”(Hayes, 2004).

De acuerdo con Hayes y centrada en esta modificación de la experiencia subjetiva, destacamos la necesidad “sine qua non”, de ser conscientes de esta experiencia de manera plena, por lo que de entre las TTG, y las técnicas aplicadas en ellas, destacaríamos la práctica del Mindfulness, la cual utiliza técnicas desarrolladas a partir de la meditación budista, filosofía milenaria de la que se desprende, y que solo ha sido sometida al escrutinio científico recientemente (Kavat Zinn, 2003), redescubriendo esta práctica meditativa como una técnica más cercana a una psicoterapia que a una mera teoría filosófica. De esta forma, su objetivo central sería desarrollar una conciencia reflexiva de los rasgos usualmente implícitos de la propia vida mental. La capacidad de darse cuenta de estos permite estar mejor dispuestos a la transformación de hábitos cognitivos y emocionales, y de nuestro sentido biográfico de identidad que se proyecta hacia el pasado y hacia el futuro (Lutz, Slagter, Dunne, & Davidson , 2008).

El creciente interés en esta práctica y su introducción en el tratamiento para determinados trastornos psicológicos, se evidencia actualmente, en la cantidad de bibliografía y estudios publicados recientemente sobre los efectos positivos que el Mindfulness tiene sobre estos, por lo que dedicamos una segunda parte a intentar profundizar en esta práctica y sus beneficios.

Bibliografía

Hayes, S. C. (2004). Acceptance and Commitment Therapy, Relational Frame Theory,and the Third Wave of Behavioural and Cognitive Therapies.

BehaviourTherapy 35, pp. 639-665. Moreno, A. (2012). Terapias Cognitivo-Conductuales de TerceraGeneración (TTG): LaAtención Plena. Revista Internacional de Psicología,12, nº 1. ISSN 1818-1023.

Pérez, M. (2006). La Terapia de Conducta de Tercera Generación.Edu Psykhé, nº 2, pp. 159-172.

Psicóloga en prácticas de Astarté. Gabinete de Psicología

Sabina Pastor Núñez

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