¿Fobia social o timidez?

 

Alguna vez habrás escuchado el término “fobia social” y te habrás sentido identificado con los síntomas creyendo que la timidez que creías padecer se había convertido en algo más que eso. En este artículo resolveremos las dudas sobre las semejanzas y diferencias de estos dos conceptos.

La fobia social y la timidez tienen síntomas similares tanto físicos (rubor,  tensión muscular, palpitaciones, sudoración, etc.) como cognitivos (miedo a la evaluación negativa y temor a las relaciones sociales). A nivel social ambas alteran la vida de las personas dando lugar a una baja calidad de vida, aunque en el caso de la timidez afecta en menor grado.

Sin embargo, pese a las grandes similitudes entre ambas, existen diferencias que las distinguen. La fobia social se define en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos mentales 5 (DSM-5) como el miedo o ansiedad intensa en una o más situaciones sociales en las que el individuo esta expuesto al posible examen por parte de otras personas, tiene miedo de actuar de cierta manera o de mostrar síntomas de ansiedad que se valoren negativamente.

La edad de inicio de la fobia social es la adolescencia mientras que en la timidez aparece en los dos primeros años de vida; las personas con fobia social tienen más conductas de evitación, sienten un malestar clínicamente significativo y la ansiedad que presentan ante estas situaciones hace que interfiera notablemente en su vida diaria (por ejemplo, llamar para pedir cita en el médico, asistir a una cena o fiesta, etc.)

Las situaciones más temidas por las personas con fobia social incluyen (Caballo, Andrés y Bas, 2002):

  • Iniciar o mantener una conversación
  • Quedar con alguien
  • Asistir a una fiesta
  • Comportarse asertivamente (por ejemplo, expresar desacuerdo o rechazar una petición)
  • Telefonear
  • Hablar con una persona con autoridad
  • Devolver un producto a la tienda donde lo ha comprado
  • Tener contacto ocular con gente que no conoce
  • Hacer y recibir cumplidos
  • Asistir a reuniones, congresos
  • Hablar en público
  • Actuar ante otras personas
  • Ser el centro de atención
  • Comer/beber en público
  • Escribir/trabajar mientras le están observando
  • Utilizar los urinarios públicos

Para comprender mejor ambos conceptos proponemos explicar mediante una situación social como actuaría una persona tímida y otra con fobia social.

Ejemplo de timidez:

María tiene que acudir a la fiesta de cumpleaños de su mejor amiga, Lucía. En la fiesta acudirán amigos de Lucía que María no ha conocido hasta el momento. María se siente nerviosa ante tal evento porque le da vergüenza acudir sin conocer a la mayoría de la gente pero, finalmente, decide ir a la fiesta. En el evento María se siente cohibida y nerviosa e incluso al principio le cuesta entablar conversación con el resto de las personas pero al cabo de un rato consigue hablar con unas amigas de Lucía y pasárselo bien.

Ejemplo de fobia social:

Pongamos de nuevo a María como ejemplo pero esta vez con el trastorno de ansiedad que estamos tratando en este artículo, la fobia social ¿Qué ocurriría en este caso?

María acude a la fiesta tras la insistencia de su amiga Lucía ya que en un primer momento no quería asistir. En la fiesta María se encuentra sentada en una mesa, rodeada de gente, se siente bloqueada y eso le provoca malestar, piensa que la están observando, que las personas que están a su alrededor están incómodas en su presencia y que van a hablar mal de ella, por lo que comienza a pensar en que quiere que llegue la hora irse de allí. No disfruta de la fiesta en ningún momento, comienza a sentir ansiedad (palpitaciones, rubor, ganas de llorar, etc.) y pone cualquier excusa para marcharse hasta que finalmente consigue abandonar la fiesta.

En definitiva, como podemos observar en los ejemplos, la fobia social es un tipo de ansiedad que provoca que la persona se sienta incómoda e incluso evite las situaciones sociales. Las personas tímidas pueden sentir incertidumbre e inseguridad cuando conocen a gente nueva pero una vez que entablan una conversación pueden convertir esa situación en agradable. En cambio, las personas que padecen fobia social experimentan esas situaciones como desagradables, intentando evitarlas aunque hay casos en los que no pueden huir y las viven con una notable ansiedad.

La fobia social es un trastorno de ansiedad que con terapia psicológica puede llegar a solucionarse o mejorar.

En nuestro próximo artículo daremos alguna pautas de cómo enfrentarse a las situaciones sociales que nos generan malestar.

Laura Pacheco Roca. Psicóloga en prácticas de Astarté

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