Vacaciones: una oportunidad

Llegan las vacaciones y es momento de descansar y disfrutar con la familia. Si nuestros hijos/as todavía no están en la pubertad y nos aceptan en sus juegos, podemos aprovechar este período para jugar con ellos y, además de estrechar lazos afectivos que serán vitales cuando lleguen a ser adolescentes, entrenar diferentes habilidades cognitivas que serán necesarias a lo largo del curso.

Las habilidades cognitivas son una serie de operaciones mentales que facilitan que el/laniño/a integre la información que le llega por los sentidos.

Son las facilitadoras del aprendizaje. Su función es recoger, analizar, comprender, procesar y guardar la información en la memoria para, posteriormente, poder recuperarla y utilizarla donde, cuando y como convenga.

Por supuesto, los juegos la mayor estimulación para el aprendizaje proporcionándonos los siguientes beneficios:

  • Físicos (desarrollo de la coordinación motora)

  • Emocionales y sociales (desarrolla la tolerancia, el respeto, la comunicación, la tolerancia a la frustración, el autocontrol…)

  • Cognitivos:

  • Desarrollar la atención

  • Entender y seguir instrucciones

  • Escoger la mejor estrategia para conseguir una meta

  • Experimentar con ideas nuevas

  • Fracasar sin un alto coste

  • Desarrollar la imaginación

En este artículo nos centraremos en actividades cognitiva con la finalidad de entrenar habilidades mentales básicas para el estudiante como son la atención, la memoria, la discriminación o la conceptualización.

  • Por supuesto, las elegiremos y/o adaptaremos en función de la edad del niño/a.

    • Encontrar diferencias entre dos dibujos

    • Rompecabezas

    • Palillos chinos

    • Adivinanzas

    • Juego de parejas. Juego en el que aparecen fichas duplicadas de diferentes animales. Se colocan todas boca abajo. En cada turno el jugador pueden levantar dos fichas. Si levanta dos iguales, gana; si no, debe colocarlas otra vez boca abajo y pasa el turno al siguiente jugador.

    Contarle un cuento y después hacerle preguntas.

  • Búsqueda del Tesoro. (Previamente se habrán escrito las pistas y escondido el tesoro)

El adulto explica que se debe encontrar el tesoro en un tiempo determinado que comienza cuando se les entrega la primera pista. Deberán descifrarla para llegar a la segunda y así sucesivamente hasta encontrar el tesoro.

Se puede hacer también entregando una pista a cada niño/a de forma que deban ponerlas todas en común para encontrar el tesoro.

  • Pedirle que observe o busque determinados detalles de una fotografía.

Jugar a las cartas de familias, al dominó, parchís, la oca…

  • Cuando vamos en coche, jugar a contar los coches rojos y blancos con los que nos cruzamos. Si son pequeños, sólo contaremos los de un determinado color; conforme vayan creciendo, podremos ir contando los coches de diferentes colores, con lo que les obligaremos a memorizar.
  • Veo-veo

  • Localización rápida de datos (o detalles de una imagen)

Se pretende desarrollar la capacidad de seleccionar con rapidez y con exactitud los datos que se piden. Estos ejercicios son fácilmente aplicables a cualquier documento sea de texto o imagen que tengamos en casa.

  • Dar órdenes sencillas para que los/as niños/as las sigan. Conforme se van haciendo mayores, podemos dar varias órdenes a la vez

  • Trabajar la observación. Por ejemplo: tenemos en la mesa de comer todos los utensilios, sin embargo falta algo (el pan, un tenedor, un vaso,…) el/la niño/a debe descubrirlo y reponerlo.

  • Rimas, canciones y trabalenguas.

  • Aprender refranes

  • Conversar acerca del uso de los objetos con los que desea trabajar (“Para qué sirve” “qué otros usos podemos darle”).

  • Realizar dibujos de los objetos que están a su alrededor.

  • Describir objetos teniendo en cuenta color, tamaño, peso, forma, textura….

  • Reconocer semejanzas y diferencias en diversos objetos (Comparar).

  • Ordenar y establecer relaciones entre objetos. Por ejemplo, por turnos, cada participante debe nombrar “muebles” (silla, sofá, mesa…) o flores (rosa, margarita, amapola…)

  • Relatar situaciones o inventar historias si los/las niños/as son mayores.

  • Comentar situaciones ya vividas.

  • Mirar una ficha (dibujo, fotografía) durante unos segundos. Después se tapa el dibujo y se le pide que recuerde el mayor número de detalles.

  • Juegos de rimas

Los padres pueden decir una palabra y pedirle al/la niño/a que diga una palabra diferente que rime.

  • Tararea una canción para que tu niño/a la adivine. Luego, tú adivinas su canción. Si hay un error, no lo corrijas, es mejor reírse de ello.

  • A partir de 5 años, unir palabras o parte de ellas para formar nuevas palabras. Ejemplo:

    Cama + león =

    Sol + dado =

  • Dada una palabra (que sea larga), se trata de cambiar de orden las letras para formar palabras diferentes a la original. Gana el que consiga escribir más palabras en un tiempo dado.

En el próximo artículo os contaremos otros juegos para estimular al niño/a nivel físico, emocional y social.

Nuria Diez Vilar

Psicóloga infantil

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