MINDFULNESS EN NIÑOS/AS Y ADOLESCENTES

Según Kabat- Zinn (2013), creador del Programa Mindfulness Stress Reduction (MBSR), describe mindfulness como “la conciencia que surge al prestar una atención deliberada, en el momento presente y sin juzgar” o “la observación deliberada de nuestro cuerpo y nuestra mente, dejando que las experiencias se desplieguen al instante y aceptándolas tal como son”.

Mindfulness presenta algunos fundamentos básicos en su práctica como: no juzgar, paciencia, mente de principiantes (una mente dispuesta a verlo todo como si fuera la primera vez), confianza (en sí mismo/a y en los demás), no forzamiento (para no encontrar obstáculos, simplemente prestar atención a lo que está ocurriendo) y aceptación (no como resignación pasiva sino la observación de la realidad tal y como es) (Kabat- Zinn, 2013).

En la actualidad Mindfulness, se está implementando en las escuelas con el fin de dotar a los más jóvenes de estrategias para la gestión del estrés y mejora de sus habilidades emocionales, sociales, cognitivas y comportamentales. Se ha demostrado que la atención plena posee grandes beneficios como: reducir las distracciones o aumentar la concentración, minimizar los efectos negativos de la ansiedad, aceptar la realidad tal y como es, disfrutar del momento presente, potenciar nuestra autoconciencia, reducir el sufrimiento y evitar o reducir la impulsividad (Almansa et al, 2014).

Algunas limitaciones sobre el uso de mindfulness serían:

  • La dificultad para comprender el mindfulness como concepto. Puede existir concepciones erróneas como la relación de la atención plena con filosofías esotéricas, religión o como forma de escapar de la realidad (Palomero y Valero, 2016).
  • Las competencias y la formación del instructor. Es importante que las personas que se dediquen a guiar las prácticas tengan experiencia en este ámbito y estén formados (Palomero y Valero, 2016), en todo momento trabajamos con personas y la formación permite dar una enseñanza de calidad a las personas o pacientes que lo requieran.
  • La práctica en mindfulness. Antes de incorporar mindfulness en aulas o consultas se debe contar con una práctica personal de la meditación, asistir a retiros y estar comprometido (Madrego et al, 2016).

En las últimas décadas se están realizando diversas investigaciones en las que se muestra que mindfulness aporta grandes beneficios en todas las edades y en diferentes problemáticas.

En el libro de Jon Kabat-Zinn (2013), se muestran algunas investigaciones realizadas por el Hospital General de Massachussets o la Universidad de Winsconsin interesantes de las que aportaremos algunos datos. Así, la primera investigación mostró que con la utilización de RMNf (Imagen por resonancia magnética funcional) acompañado de un programa de entrenamiento con mindfulness (REBAP) se incrementan zonas cerebrales asociadas al aprendizaje, la memoria, la regulación de emociones y la sensación de identidad.

Por otro lado, el segundo estudio investigaba los efectos del mindfulness administrado durante el horario laboral en trabajadores que padecían estrés, obteniendo un cambio en la activación de la actividad eléctrica de ciertas regiones cerebrales asociadas a la expresión de emociones y una mejora en la gestión de la ansiedad y la frustración.  (Kabat-Zinn, 2013).

Existen muchos trabajos relacionados con la población adulta, sin embargo, hay estudios con niños y adolescentes en los que también se muestran evidencias. Según la investigación realizada por Mañas, Franco, Cangas y Gallego (2011), investigaron los efectos del mindfulness sobre los niveles de rendimiento académico, autoconcepto y ansiedad en estudiantes de Bachillerato, obteniendo como resultados que los estudiantes que realizaron mindfulness aumentaron su rendimiento académico, llegando a incrementar sus notas hasta 2 puntos. Asimismo, mejoró su autoconcepto y disminuyó significativamente los niveles de ansiedad (estado y rasgo).

Otros estudios han investigado sobre los efectos de programas educativos basados en mindfulness. Así, Marfíl (2016), nos presenta un estudio con menores de primaria y secundaria obteniendo como resultados una mejora en la atención y reducción del estrés en los estudiantes; García, Luna, Castillo y Rodríguez-Carvajal (2016) presentan una investigación sobre la efectividad de la intervención breve basada en mindfulness en estudiantes de primaria, mostrando una disminución en sus problemas de conducta, un aumento en la relajación y mejora en sus relaciones sociales.

En los/as niños/as y adolescentes son comunes los problemas externalizantes (como problemas de conducta) y los internalizantes (ansiedad o depresión) presentando restricciones en su vida cotidiana aun sin cumplir los criterios diagnósticos clínicos. (García, Luna, Castillo y Rodríguez- Carvajal, 2016).

Un adecuado desarrollo de habilidades socio-emocionales durante la infancia, que permita un afrontamiento de los estresores en su vida cotidiana, promueve una mejora en su bienestar psicológico y emocional que podría conseguirse incorporando mindfulness en su estilo de vida.

En conclusión, la infancia tardía y la adolescencia temprana es una etapa adecuada para el desarrollo de intervenciones con mindfulness puesto que, los menores comienzan a consolidar su personalidad, comportamientos y competencias. Mindfulness es una herramienta que les permitirá un funcionamiento adecuado en su día a día (García, Luna, Castillo y Rodríguez- Carvajal, 2016) y podría ser una influencia relevante en su presente y su futuro.

Bibliografía 

A. Marfil. (2016). Mindfulness: programa de intervención para la gestión de la atención y el estrés del alumno en educación primaria y secundaria (Trabajo de fin de Máster). Universidad de Granada.

C. García, T. Luna, R. Castillo y R. Rodríguez- Carvajal (2016). Impacto de una intervención breve basada en mindfulness en niños: un estudio piloto. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 87 (30.3). Págs 61-74.

G. Almansa, M.A. Budía., J.L. López., M.J, Márquez., A.I. Martínez., B. Palacios.,, M.M. Peña., P. Santafé., J. Zafra., E. Fernández y P. Sáenz. (2014). Efecto de un programa de Mindfulness sobre variables motivacionales y psicológicas en educación primaria. Revista de Educación, Motricidad e Investigación. Nº 3. Págs. 120-133.

Mañas, C. Franco, A. Cangas y J. Gallego (2011). Incremento del rendimiento académico, mejora del autoconcepto y reducción de la ansiedad en estudiantes de Bachillerato a través de un programa de entrenamiento en mindfulness. Encuentros en Psicología. Nº 28, pp. 44-62.

Kabat-Zinn (2013). Vivir con Plenitud las crisis. Barcelona: Kairós

M. Madrego, L. Martínez, A. López, L. Borao, R. Margolles y J. García (2016). Mindfulness en contextos educativos: profesores que aprenden. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 87 (30.3). Págs 31-46.

P.  Palomero  y D.  Valero  (2016).  Mindfulness  y educación:  posibilidades  y  límites.

Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 87 (30.3). Págs 17-29.

 

 

Autora: Laura Pacheco Roca

Psicóloga colaboradora Astarté

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