LA FALSA PERFECCIÓN DE LAS REDES SOCIALES Y LA AUTOIMAGEN

Mirar a la otra persona y pensar que su vida, su cuerpo, su belleza o su ropa es mejor que la propia es un hábito muy frecuente que siempre ha existido. Sin embargo, la creciente Revolución Tecnológica y el uso de redes sociales está provocando efectos devastadores en la autoestima y en la imagen personal.

Instagram-la creciente y poderosa plataforma social de difusión de imágenes-, nos bombardea cada día con fotos de influencers, marcas o revistas que nos recuerdan constantemente que no somos lo suficientemente personas atractivas, estilosas o adineradas.


De este modo, estamos a una pantalla de distancia de estímulos que continuamente nos hacen cuestionarnosnuestra valía, autosuficiencia y amor propio: el perfil más sano y más atractivo, la persona que tiene más abdominales, la que captura impresionantes paisajes de ensueño, la que hace maravillosos viajes recorriendo todas las playas del planeta o aquella que es la más estilosa y siempre lleva la ropa de moda.

Según un estudio de Royal Society for Public Healthde Reino Unido, Instagrames la red social que tiene un efecto más negativo en sus personas usuarias, siendo la que más influye en la percepción de su imagen corporal, la que causa más ansiedad depresión y la que más influye en cómo percibimos nuestra belleza y nuestras propias vidas. Además, su uso está relacionado con la aparición de problemas y trastornos de la conducta alimentaria, sobre todo en mujeres jóvenes (Lozano Sánchez, Z. 2012).

Sin embargo, debemos ser conscientes de que todo lo que vemos en las redes sociales es una selección subjetiva de la persona que lo publica y no una demostración fiel y real de su día a día. Detrás de esa aparente vida feliz, saludable e impecable suele haber una realidad bien distinta.

Por suerte, ya hay un movimiento dedicado a demostrar que esas imágenes que vemos son simplemente eso, imágenes con un encabezado, luz, color y filtros medidos, pero que se alejan enormemente de la verdad. Así lo afirma la famosa instagrammer Essena O’Neil en uno de sus últimos posts: “Las redes sociales, especialmente cómo las usé yo, no son reales. Son imágenes artificiales, editadas y seleccionadas. Es un sistema basado en la aprobación social, en el éxito por el número de seguidores. Es un juicio perfectamente orquestado que puede absorberte”.

No permitamos que nuestra vida gire en torno a una quimera virtual. Hay mucho por hacer con el poco tiempo que tenemos: leer buenos libros, nutrir el alma e intelecto y aprender del mundo físico con personas imperfectas de carne y hueso. No hay que gastar el tiempo mirando a las personas que, cirscunstancialmente, pasan por al lado.

“Compararse con uno mismo, esa es la clave” afirma Antonini.

López, P., & Gavilán, R. (2018). ¿Afectan las redes sociales a la autoestima de los jóvenes?

Lozano Sánchez, Z. (2012). La familia y las redes sociales en los trastornos alimenticios en adolescentes de la época contemporánea. In Crescendo3(N° 2), 299-311.

Reguera, L. (2018). La influencia de las redes sociales en nuestra autoestima.

Young Health movement; Royal Society for Public Health (2017).Status of mind: Social media and young people’s mental health and wellbeing.

 

Autora: Maria Ballester Balaguer. Psicóloga en  prácticas Astarté

 

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