Altas Capacidades y Rendimiento Académico

Las personas con altas capacidades sufren en su adolescencia juventud una disintonía social por la diferencia entre su edad mental, precozmente desarrollada, y lo que su entorno (familia y escuela) espera de ellas, como son los comportamientos típicos de su edad cronológica.

Esta divergencia entre lo que se espera de los niños niñas con altas capacidades debido al comportamiento real propio de su edad cronológica les produce una presión social denominada Efecto Pigmalión negativo. La disincronía que sufren estos niños/as y jóvenes puede provocarles sufrimiento, ya que su desarrollo intelectual, emocional y social no es similar a sus iguales.

Algunas consecuencias podrían derivar en la falta de atención, el aburrimiento, el aislamiento social, problemas de disciplina y síntomas de depresión al no atender sus necesidades adecuadamente.

Respecto a su rendimiento académico, los niños y niñas con altas capacidades muestran mayores niveles de concentración atención  durante largos periodos en temas de su interés. Son descritos como personas con una elevada capacidad de atención y con preferencia hacia tareas complejas que conlleven altos niveles de atención.

Sin embargo, los/las alumnos/as con altas capacidades pueden mostrar bajo rendimiento académico o bajos niveles de concentración y atención en los estudios debido a la frustración y desmotivación. Soriano (2008), observó que los alumnos y alumnas potencialmente destacados mostraban dificultades respecto a la desmotivación y frustración frente a un programa académico caracterizado por la repetición, la monotonía, los desafíos limitados y un clima en el aula poco favorable para la expresión de su potencial.

Entre los factores que contribuyen o podrían estar asociados a un bajo rendimiento se podrían señalar características individuales (baja autoestima, depresión, ansiedad, perfeccionismo, irritabilidad, hostilidad, inconformismo, impulsividad o déficit de atención) o características provenientes del entorno (excesiva presión de los progenitores con relación al desempeño académico, conflictos familiares, bajo nivel de apoyo, inseguridad e incomprensión de las necesidades del menor o la menor).

Respecto al ambiente académico, los métodos de enseñanza centrados en el/la profesor/a, ejercicios repetitivos y excesivos, procedimientos docentes rígidos en relación con el contenido, relacionados con la presuposición que todos los alumnos y alumnas deben aprender al mismo ritmo y de la misma forma, son fenómenos que también están involucrados en el bajo rendimiento de los jóvenes con altas capacidades (Soriano, 2008).

Una manera de disminuir el estrés, mejorar el rendimiento académico y la atención concentración sería mediante la práctica de Mindfulness (atención plena). El mindfulness podría contrarrestar el estrés diario de forma que los y las menores vivirían las experiencias de un modo más atento y consciente, asimilarían nueva información de manera más relajada, aprendiendo mejor y evitando el riesgo de exceso de información. Así mismo, podría aportarles elementos para el desarrollo personal, social y la promoción de su bienestar.

Astarté, Gabinete de Psicología, tiene profesionales expertos en altas capacidades   y mindfulness dando respuesta adecuada a las necesidades descritas.

Laura Pacheco Roca. Psicóloga Infantil. Colaboradora de  Astarté

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